Las mujeres rurales de América Latina y el Caribe sacan la voz

Mujeres que enfrentaron los efectos de la industrialización del cacao en Bolivia y mujeres que sembraron palmas en los territorios recuperados por la paz en Colombia, son las dos historias que ganaron el concurso de relatos y fotografías organizado por la FAO para dar a conocer las experiencias de vida de las mujeres rurales de América Latina y el Caribe.

El concurso fue parte de la campaña regional de comunicación #MujeresRurales, mujeres con derechos, liderada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para dar cuenta del rol fundamental de las mujeres rurales hacia el desarrollo sostenible.

El concurso recibió 244 relatos de vida de mujeres rurales y experiencias de empoderamiento comunitario de 18 países de la región.

“Las historias que participaron en el concurso nos transportaron a los diversos mundos de las mujeres rurales, desde ahí nos contaron sus ideas, sus desafíos y sus sueños”, señaló Claudia Brito, Oficial de Género de la FAO.

Los primeros lugares de las dos categorías del concurso serán premiados en la XXVII Reunión Especializada de la Agricultura Familiar del Mercosur (REAF Mercosur), a realizarse a inicios de diciembre de 2017 en Brasil, donde compartirán sus experiencias y desafíos con instancias de gobierno y organizaciones de la sociedad civil ligadas a la agricultura familiar.

 

Las rutas del cacao en Bolivia

En la categoría de relatos de vida, resultó ganadora Remedios Pinto, de Bolivia, con su relato “Las rutas del cacao”. Remedios Pinto cuenta cómo fue para ella y su comunidad enfrentarse a los efectos de la industrialización del cacao en el país.

Ante la fuerte competencia que enfrentaba en su oficio como cacaotera, Remedios decidió migrar a Cochabamba para buscar trabajo y estabilidad económica, sin embargo, sufrió en carne propia la discriminación por ser afrodescendiente.

Al no encontrar trabajo, Remedios decidió fundar su propia empresa de transformación de cacao, emprendiendo en la elaboración de chocolate artesanal. Con ello, Remedios se demostró a sí misma y a su comunidad que las mujeres rurales pueden tomar las riendas de sus vidas.

“Ser mujer negra significa estar conectada con tu espacio, tus raíces, tu tierra y con tu comunidad. Soy orgullosa de ser afroboliviana”, señala Remedios en su relato.

 

Azúcar morena para la paz en Colombia

El primer lugar en la categoría de experiencias de organizaciones, fue otorgado a la Asociación de Productores las Palmeras (Asolpas) de Colombia, la cual se dedica principalmente a la elaboración de panela a partir de caña de azúcar.

Esta organización mixta fue creada con el liderazgo de un grupo de mujeres que buscaban mejorar la calidad de vida de su comunidad, proteger el medioambiente y preservar su cultura mediante el trabajo de la tierra.

A la luz de los recientes acuerdos de paz, la historia de la asociación da cuenta de la importancia del trabajo comunitario para revitalizar los territorios que fueron afectados por el conflicto armado de Colombia.

“La energía positiva que nos deparaban los pequeños logros y los aprendizajes profundos que hicimos y seguimos haciendo nos sirvió para enfrentar con éxito las múltiples dificultades y desafíos que hemos tenido todos estos años”, expresan en su historia las mujeres de esta asociación.

 

Múltiples menciones honrosas

 

Debido a la gran cantidad de interesantes historias y experiencias compartidas por mujeres rurales de la región, se definieron 11 menciones honrosas. (relatos de vida y experiencias de organizaciones).

En la categoría de relatos de vida, la FAO reconoce los relatos de: Isabel Guggisberg de la Asociación Civil Mujeres Agropecuarias de Argentina; Maria do Livramento Diniz Sacramento, mujer rural de Brasil; Rut Pelaiza Gutiérrez, asesora financiera rural en Perú; Mireya Betancort, profesora rural en Uruguay; y Gaudy Maria García, fundadora de la Asociación Civil Moncar de Venezuela. 

Entre las organizaciones que recibieron menciones honrosas están: el emprendimiento de turismo rural del almacén Francou en Argentina; la Escola Família Agrícola de Santa Cruz do Sul en Brasil; la Asociación de Mujeres Cafeteras de Córdoba en Colombia; la Coordinadora Nacional de Mujeres Negras en Ecuador; la Unión de Palmeadoras de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, en México; y el Colectivo de Mujeres y Maíz de Amatenango del Valle, en México.

 

Proceso de selección y premiación

Las historias fueron evaluadas por un comité interdisciplinario que analizó la cercanía de los relatos, el rol protagónico de las mujeres y la relevancia de las historias a la luz de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

 

En la selección de los primeros lugares y menciones honrosas participó el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Proyecto Más Algodón de la FAO y el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (RIMISP)