UN DURO GOLPE CONTRA HUAWEI QUE PODRÍA IMPACTAR A GOOGLE

(Cortesía de Merca20.com) Ya lleva más de un año la represalia de Estados Unidos en contra de Huawei, tiempo en el que la tecnológica ha podido sortear con atino muchos de los ataques, sin embargo, una reciente acusación podría terminar por arruinar todo el trabajo hecho.

Esto se debe a una investigación realizada por Reuters publicada esta semana que revela datos sensibles sobre la investigación en contra de la compañía china y que podría darle la razón a Washington. El problema, es que si esto sucedería podría por afectar a Google.

 

Presuntos tratos con países sancionados

Esta semana la agencia de noticias reveló que tuvo acceso a documentos internos de Huawei, que presuntamente sugieren que la empresa estuvo involucrada en el envío de equipos informáticos de firmas estadounidenses al mayor operador móvil de Irán, en 2010.

De acuerdo con lo expuesto por Reuters, los acuerdos contemplaban el traslado de dispositivos fabricados por Hewlett-Packard Co., así como de otras firmas; Microsoft Corp., Symantec Corp y Novell Inc., entre ellas.

Estas acusaciones las ha negado reiteradamente Huawei, sin embargo, los documentos divulgados refieren a fechas dentro de los periodos de denuncia de EEUU y que incluían orden de entrega: “Actualmente, el equipo se entrega a Teherán y espera el despacho de aduana”, dice uno de los archivos, de acuerdo con Reuters.

Aunque esto aún no se puede comprobar, de hacerlo, podrían proporcionar evidencia documental más sólida sobre la presunta participación de Huawei de violación a las sanciones comerciales impuestas por el gobierno estadounidense en contra de determinados países, entre ellos Irán.

Sobre el tema, Merca2.0 ha pedido una postura a Huawei y, en cuanto tengamos respuesta de la marca actualizaremos la información.

Darle la razón a Trump

Más problemático aún, es que si esto se llegara a confirmar, darían la razón al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en sus ataques en contra de Huawei y otras compañías chinas como ZTE, a las que acusa de espiar y ser un peligro para la seguridad nacional.

Dichas acusaciones cobraron fuerza cuando Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei fue arrestada por las autoridades canadienses, en diciembre de 2018, a petición de Washington.

En aquel entonces, se acusaba a la también hija del fundador del gigante tecnológico de fraude bancario, fraude electrónico, entre otros cargos. Desde entonces, mantiene una disputa legal para frenar su extradición a Estados Unidos.

También, a lo largo de todo este tiempo, Trump ha lanzado diversos ataques en contra de la compañía china acusándola de violar las leyes estadounidenses y de fungir como espía a favor del gobierno chino. Entre las acusaciones mas recientes, están las denuncias de que espía a los consumidores a través de “puertas traseras” tecnológicas en los dispositivos, y de robar secretos comerciales durante décadas a compañías estadounidenses.

Huawei, por su parte, ha negado categóricamente los señalamientos e incluso ha alegado una conspiración orquestada por parte del gobierno estadounidense en busca de frenar su avance en el mercado de telecomunicaciones y tecnología móvil a nivel global.

“Durante bastante tiempo, el gobierno de los Estados Unidos ha estado utilizando la fuerza de toda una nación para perseguir a una empresa privada. Ha utilizado todas las herramientas a su disposición, ya sean legislativas, administrativas, judiciales o diplomáticas, e incluso ha tratado de recurrir a la opinión pública contra Huawei para interrumpir nuestras operaciones comerciales normales. Raramente se ha visto este tipo de ataque antes en la historia”sostuvo la firma en un mensaje a medios, el mes pasado.

Un negocio millonario en juego

Para muchos especialistas, Huawei es el mayor daño colateral de una guerra comercial entre Washington y Pekin, así como de la guerra por liderar el despliegue de redes 5G, un sector que está destinado a llevar al siguiente paso a un gran número de industrias y sectores.

Al respecto, basta ver las proyecciones, solo para el 2021, se espera que la inversión en infraestructura móvil 5G será de alrededor de 2 mil 300 millones de dólares, pero sus aplicaciones son casi infinitas, además de que forma parte de está considerada dentro del sector de las telecomunicaciones, uno que para 2023 representará ingresos por más de 562 mil millones de dólares, según datos proyectados en Statista.

Hasta el momento y desde que se recrudeció la guerra estadounidense, Huawei a resistidlo e incluso ampliado su presencia en el mercado. En el de telecomunicaciones, domina con 31 por ciento de market share, superando a Ericsson (27 por ciento) y a Nokia (22 por ciento), de acuerdo con datos de IHS Markit.

Mientras que, en el otro negocio que ha sido afectado por el bloqueo, los smartphones, ha ganado pasando de de vender poco más de 154 millones de dispositivos en 2017, a más de 240 millones durante 2019, de acuerdo con datos de IDC. Más aún, en los últimos dos años se ha consolidado como el segundo mayor fabricante y vendedor superando a Apple, y quedando muy cerca de Samsung.

El problema para Huawei

De comprobarse lo señalado por los documentos, podría representar no sólo un paso para la victoria de las denuncias por parte de la administración Trump, sino además un fuerte golpe a la reputación corporativa de Huawei.

Esto es importante, recordemos que la reputación es uno de los activos más valiosos para cualquier firma comercial. Al respecto, estimaciones de IE Business School sostienen que el 80 por ciento del valor de las compañías tiene que ver con sus medios intangibles mismos que se dividen en la marca corporativa y la reputación de la misma.

Recientemente se dio a conocer que España se sumó al grupo de países que se muestra abierta a trabajar con la empresa china en el despliegue de redes 5G. De acuerdo con un reporte de Expansión, Huawei ha suscrito un total de 91 contratos comerciales de esta tecnología y ha desplegado más de 600 mil unidades de antenas de radio en diversos mercados. Países como Alemania, Argentina, Brasil, Rusia, Francia, entre otros, no han mostrado señales de restringir a la tecnológica.

Sin embargo, otras naciones sí han seguido las demandas de Estados Unidos, entre ellos están Reino Unido, Japón, Australia, así como otro bloque que las está analizando, como Canadá, Noruega y Suecia, por citar algunos.

A esto, hay que sumar el hecho de que compañías privadas como Vodafone y Telefónica han decidido dejar de usar tecnología de Huawei para sus redes. Entonces, en el caso hipotético de que se llegaran a confirmar lo señalado en los documentos divulgados por Reuters, el rechazo comercial contra Huawei se podría extender en más mercados y con más empresas, poniendo en riesgo la rentabilidad de sus dos principales divisiones de negocio: telecomunicaciones y smartphones.

Google, un segundo daño colateral

Más aún, detrás de esta situación quedaría como fin la prohibición definitiva a empresas estadounidenses de hacer negocios con Huawei, de la cual Google sería una de las más afectadas.

¿Por qué? Desde que se ha dado esta situación, particularmente en el último tercio del año pasado, la tecnológica china ha incrementado sus esfuerzos por desarrollar recursos propios que den solución alternativa a Android y a diversos servicios de Google como Gmail, YouTube y Maps, buscando ofrecer una experiencia de usuario similar.

Hoy sabemos que HarmonyOS es su opción a Android, mientras que recientemente lanzó AppGallery, la contraparte de la Play Store, y en esta misma semana XDA Developers dio a conocer detalles de sobre la versión beta del Huawei Search, que vendría a sustituir a Google search.

Si consideramos que a Huawei se pueden unir (y dicen que hay planes de hacerlo) Xiaomi, OPPO y Vivo, el riesgo para Google es muy alto; hablamos de alrededor del 40 por ciento del mercado; entre las tres acumulan cerca de 480 millones de smartphones -sólo los vendidos durante 2019-.

Aunque se ha demostrado en los últimos meses que los smartphones de Huawei no se quedarían sin Android, significa que muchas de las aplicaciones de la gigante de Mountain View no podrán ser instaladas en esos dispositivos, lo que se traduce en menos usuarios, menos datos y, por lo tanto, menos ingresos por concepto de publicidad, su principal fuente de ingresos; en 2019 representó el 83.9 por ciento del total reportado en su informe financiero.